Pues eso, que para despedir las vacaciones que se me acaban no se me ocurre otra ocurrencia que embarcarme, bien, la idea parece buena, una buena manera de rematar antes de volver al trabajo el lunes 12 de septiembre. 

Va, jueves tarde, patrón Paco pasa a recogerme por el Hospital y nos vamos camino de Altea, el temazo promete, dos días de completa libertad sobre la cubierta del Alone. Vamos charlando en el coche atropelladamente de todo lo que tenemos en pendiente de contarnos y es que diré que nos vemos de uvas a peras, que si el último pico de fiebre de mi padre, que si la última lectura de Murakami, que si los pañales de mi madre, que si nos vamos a Dublín a ponernos ciegos de Guinness, que si la última ocurrencia de la Generalitat recortando personal, que si cuanto nos falta para la jubilación y si nos tocará a los 65 o a los 67, que si mejor interino de por vida que fijo, que si mejor muerto que sencillo, y etc, y etc....

Llegamos a Altea, estibamos pertenencias, a mi siempre me toca la litera de babor, va, ¿que hacemos? Y yo digo todo lanzado: hace viento, salgamos.... Noooo, que si tenemos que coger agua y gasoil, mejor preparamos y mañana nos estamos todo el día navegando... Y yo respondo, NO, NO, SALGAMOS, QUE ME NAVEGO LECHES, QUE HACE DEMASIADO QUE NO NAVEGO!!!!  Y patrón responde: Bueno, vaaaaa, pesaooooo..... Y ala, motereto, salimos de puerto y en haciendo un viento bien fuerte y majo digo, VELAS, VELASSSS!!!!! ESA MAYOR SE ESTA APOLILLANDO!!!!!  Y patrón responde: Vaaaa pesaooooo, primero foque....

Y cagate lorito LA PRIMERA EN LA FRENTE!!!!!  NADA MAS DESPLEGAR LA MAYOR SE PARTE EL GRILLETE que sujeta la polea de la escota a la botavara..... Y LA BOTAVARA COMO LOCA A PEGAR DE HOSTIASSSS....

JODERRRRRRRRRRRR!!!!!!! Soltamos amantillo para hacer reposar la botavara sobre la bañera y ver de reparar... Ufffff que susto, menos mal que Paco como buen patrón y manitas que iba para mecánico tenia de todo: alicates grandes, pasador, ganchito de fijación... en cosa de 15 minutos está resuelto el problema. Por lo visto el grillete llevaba tiempo mal pero aprovechó la oportunidad para partirse.

Me baño para refrescar del susto y volvemos a puerto, buen atraque, ale, a cenar por ahí..... Nos jugamos a cara o cruz si vamos de italiano o de michirones, gano yo y vamos de michirones... Composición de la cena: michirones, parrillada verduras, montadito de lomo y tabla de pulpo, todo regado con abundante cerveza por mi parte. Y el camarero parece adivinar las restricciones de alcohol que actualmente tiene Paco y en vez de ponerle la copa de tinto que ha pedido le sirve solo media, al estilo de la alta cocina que ponen de todo pero muy poquito. 

Pero ah amigo como los michirones llevan guindillas y como estaba todavía haciendo la digestión de la comida de la cantina del Hospital (digo yo... aunque tenía hambre) como que siento que mi delicada tripa protesta con un ligero y lejano dolor de mal augurio.... Y esfestiviwonder, volvemos a barco a dormir las hazañas y a lo largo de la noche me levanto a mear cosa de 5 veces, yuyu, vamos mal... 

Y esfestiviwonder, LA SEGUNDA EN LA FRENTE, amanezco con dolor de barriga ya extendido y claro, fiebre ligera y ganas de vomitar..... Vomito y parece que me encuentro mejor pero estoy muy caliente.... Me acerco andando a la manguera de agua dulce gentileza de los socios del puerto (que no de la Generalitat) y que está a unos 400 metros del atraque y me aplico ducha fría a chorro.... Me encuentro un poco mejor y vuelvo al barco... Paco como buen patrón y médico de aborde se preocupa por la tripulación y dice: mejor te llevo a casa....Y yo contesto: NO, NO, DE NINGUNA MANERA, YO A MI CASA NO VUELVO, ANTES MORIR GRUMETE QUE TONTO EN UNA CAMA....  Médico Paco me da un paracetamol para acompañar a la ducha fría manguera y ayudar a bajar la fiebre, inmediatamente noto los efectos benéficos del medicamento conforme va llegando a mi estomago  (joder que rapidez, así es como se hacen millonarios los laboratorios farmacéuticos).

Va, recapitulemos: Es viernes, hace una mañana radiante, tenemos entero todo este maravilloso día de septiembre, adelante puessss..   No desayuno y salimos camino de La Mina, no hace viento, motoreto, REDIOSSS tenemos suerte, hay boya libre, voy a proa tambaleante armado de bichero y pillo boya con la mano que con el bichero se me escapa, maniobra completa, maniobra comansi.

Me acomodo horizontal en la banda de babor a la sombra del toldo, ché que bien se está, silencio, luz brillante anunciadora del cambio de estación, azul cielo recortado contra el blanco marfil del toldo como en un cuadro de Sorolla, barcos vecinos de fondeo lejanos y silenciosos, balanceo provocado por el de mar de fondo, brisa ligera con olor a los pinos de la cala que amortigua la calor...  que bien se está sobre la cubierta de un barco, todos los problemas desaparecen, todo parece tan lejano, las preocupaciones constantes de mi mundo interior y exterior se deshacen en rápidas briznas de niebla que ya no ocupan lugar en mi mente, por un momento, antes de caer adormilado, siento una plenitud interior que hacia tiempo que no experimentaba, la mar cura, la mar me cura, la mar me aleja de la locura...  Lucho contra el sueño que me provoca la fiebre para disfrutar de este momento....

Paco me despierta, es mejor comer algo, hay melón en la nevera de hielo, me como tres tajadas, que bueno está, que bien sienta fresquito, me sienta bien, no como nada más.... Y el cabrón de Paco, después del melón, en lugar de acompañarme en el sano ayuno, se come un bocata de sardinillas picantes.... hostias que envidia.. el muy cabrón se lo come disfrutando cada bocado con un bote de cerveza fría.... (Cuando recupere el apetito te vas a enterar, pijo).

El viento se termina de levantar, viene fuerte, nos haría un través para ir si queremos hasta la Isla de Benidorm. Son las 14 horas. Pero no me siento fuerte y decidimos de común acuerdo dormir siesta, y esfesstiviwonder, cae una siesta de cojón de mico, embrutecedora....

Despertamos, baño para quitar las legañas y el dolor de cabeza, y va, salimos a vela con el objetivo de marcar en el GPS un sitio de caballas (comprobado) que nos dijeron los viejos pescadores de los barcos vecinos de pantalán. Con la marcación de la iglesia de Altea en popa salimos con rumbo 120º y cabalgamos con velas desplegadas haciendo 5 nudos, no está mal.

El barco navega alegre y sin forzar con toda la jarcia desplegada. Tenemos que pulsar el botón MARK en cuanto nos aparezca por detrás del Peñón de Ifach el Torreón de Vigilancia de la Punta de Moraira. Primero nos aparece en lontananza el Cabo de la Nao, seguimos atentos, aparece el lomo de la punta de Moraira y enseguida el torreón, MARCA!!!!!. Lo tenemos, será un wait point al que regresar. Y seguimos navegando con el mismo rumbo mar adentro que el viento nos empuja fuerte. Nos alejamos como cosa de 4 millas hasta que en cayendo poco a poco la luz decidimos ir a otra marcación en la desembocadura del río Algar.

Es un sitio perfecto para pescar por la noche. Tiramos ancla, preparamos anzuelos y cebos, gamba y gusanos, tiramos a fondo y chico, ni una picada, claro, es que todavía no es noche cerrada. En cuanto que es noche más oscura empiezan a picar, el temazo se anima, a mi me pican 2 besugos despistados y al cabrón del patrón le pican 7 u 8 pescados labrinidos primos hermanos de la Dorada. El rancho va aumentando hasta que a los pescados se les pasa el hambre y dejan de picar. Es momento de volver a puerto.

Y LA TERCERA EN LA FRENTE: el ancla no sube, se ha enrocado. Patrón enciende motor y da marcha atrás con fuerza para probar. El ancla se libera pero sube con ella un enredo de sedales y anzuelos robiñados que pertenecen a un palangre roto y abandonado a saber cuantos meses o años. No era enroque. Intenta subir todo el lío para no dejar en el fondo marino esta trampa inservible, pero resulta imposible así que corta los hilos que quedan y parte de ella vuelve a hundirse.

Ale, motoreto y enfilamos camino de la luz verde de la bocana del puerto, estamos lejos, en llegando nos iremos a la pizzería y yo me tomaré una sopa caliente. Todo promete, un día perfecto, ya me voy encontrando mejor y la barriga ya no me duele, solo tengo frío que la noche ha refrescado mucho y me da pereza bajar a la cabina por un jersey.

Pero LA CUARTA EN LA FRENTE, de pronto el motor se pone a pitar, eso significa que se calienta mucho o baja la presión de aceite o ambas cosas. En resumen algo está fallando, me cagon to pijo, ya me hacia yo con una sopita caliente y recuperadora y Paco se hacia con una pizza. Reducimos la marcha y comprobamos que por el tubo de escape el agua de refrigeración sale bien, a borbotones, no entendemos nada, apagamos motor. Esperamos un rato. Paco abre tambucho por ver si es un manguito suelto, pero no ve nada, solo comprueba que el motor está muy caliente. Probamos a ponerlo en marcha un minuto con la brida y la manguera de salida de bomba quitada y comprobamos que funciona bien: Entra agua al motor.....Y la saca por el tubo de escape, no vemos nada mal. Engranamos marcha adelante y seguimos navegación pero a los 3 minutos escasos se pone a pitar otra vez.... BRRRRRR.... Yo previsor le digo a Paco, de nuevo afanado con el motor, que mejor despliego velas y vamos chino chano aprovechando el poco viento que aún queda antes de que caiga del todo y no sea que nos quedemos tiramos en mitad de la mar. El patrón acepta la brillante idea y de momento... la única.

Desplegamos solo foque del enrollador, que mejor aprovechada hubiera estado la tenue brisa nocturna abriendo también la mayor, pero el patrón, no por pereza sino por precaución, en persistiendo la mar de fondo y los bandazos, prefiere tardar un poco más y no arriesgarse a un hombre al agua con noche cerrada, sin chalecos y sin motor para esa arriesgada maniobra.

La vela se hincha y avanzamos muy lentamente. Tan lentamente que tardamos unas dos horas largas en llegar a la bocana. Una vez dentro del puerto encendemos motor para hacer la maniobra de atraque pero deberíamos de haber completado la hazaña y haber hecho como los marinos de antaño que no tenían la ayuda de motores y se las arreglaban solo con las velas. Son las 12 de la noche blincadas. Adiós sopa caliente y adiós pizza con cerveza Moretti. Yo ceno un Vive Soy de soja con galletas príncipe de Bekeular con chocolate por dentro y Paco se cena otro bocadillo de sardinas esta vez en tomate que era mi comida del mediodía. Directo a la litera que el cansancio era tan grande que ni siquiera me lavo los dientes. Duermo de un tirón toda la noche, han sido 4 pedradas en la frente consecutivas y estoy muy cansado. A la mañana siguiente me arrepiento de no haberme lavado los dientes.

Ya es sábado a la mañana y descartamos salir a pescar al curricán porque el motor no está en condiciones (en unos 8 minutos de ensayo con el barco amarrado el motor vuelve a pitar y a calentarse). Recogemos, ordenamos, baldeamos, despejamos zona del motor para que si el mecánico hace caso y viene pueda arreglar con comodidad. Bueno, mejor confieso que todas esas tareas las hizo patrón mientras que yo con la excusa de los choques azarosos de moléculas me las piro al bar Granada a tomar un café con leche, y es que diré que este bareto es frecuentado por los y LAS guardias civiles del puesto y a mi una chica con uniforme me pierde que para algo soy hijo de militar, pero LA QUINTA EN LA FRENTE, EL BAR GRANADA ESTA CERRADO.....  Esta claro que de esta no encontraré a la mujer de mi vida, otra oportunidad perdida.

Nos volvemos para casa. Ha sido un embarque accidentado pero de seguro volveremos a embarcar.